Padre, si pudiera hablarte, te diría que soy feliz y que todo está bien por aquí.
Aunque sé que si abrieras los ojos tal vez no pudiera engañarte porque hay muchos cambios en el mundo, dolor... quebrantos.

Te hecho tanto de menos, tanto, que a veces siento como me duele el alma.
Hoy, estoy meláncolica y ahora que he caido en la cuenta, no sé si te dije que te quiero, si no lo hice.
Ya lo sabes.

Padre...te quiero.